mayo 31, 2008

No one.

Continuo buscando el origen de este estancamiento responsable de tanta impotencia mental. Esta maldita involución de la que no logro atisbar el punto de partida , pero sí comienzo a percibir las consecuencias. Es como si un trozo de inteligencia se resbalara de mi cerebro, tan corriente y cada vez más encadenado por una fuerza desconocida, totalmente fuera de mi dominio. Y arde, arde de desesperación e ignorancia, propaga ansiedad y miedo que a fin de cuentas tampoco me son de ayuda...Estoy sencillamente harta de mi incapacidad, que se torna poco a poco en una discapacidad para muchos inocua o banal, pues no calza en la clasificación de defectos concretos, pero...tiene que ser asi siempre? Francamente a mi me basta con sentir que se adhiere al conjunto de aspectos que me conforma como un parásito localizado estratégicamente, de tal manera que no me sea posible erradicarlo.
Extraño sentir al ingenio y a la siempre virtuosa creatividad en cada una de mis manos, firmes y de mi lado; ingredientes que, conjuntamente, creaban chispeantes conjeturas que colgaban de cada una de las lineas de los relatos, germinando siempre de manera natural y espontánea. Pero en este preciso segundo, un magnánime valor negativo arrasa con todo lo que en mi niñez habia construido, dejándome en una lastimera pobreza que ninguno de mis recientes intentos ha podido revertir. Me llena de rabia mi incompetencia, mi condición de persona corriente, lo poco inteligente que me he vuelto...

Soy demasiado poco para mis expectativas...

Es horrible aspirar a tanto a sabiendas de que mi ser no me alcanza, que nunca he estado segura a cabalidad de que verdaderamente lo he intentado a pesar de que siempre me he autoconvencido inconscientemente de que así es...Soy tan inepta que ni siquiera he logrado encontrar un lugar donde situar mi voluntad moribunda y excavar un agujero que me conduzca a una solución, a cambio concretos.
Todo queda siempre bajo el barro...o tal vez sobre él, siendo yo la que he sido aislada de la superficie, la enterrada en el jamás (in)justificado inconfirmismo.
Normalmente yo soy la única que comprende el significado real de tantos párrafos casi transparentes de contenido -lo cual por supuesto no se debe a ninguna "fascinante genialidad en lo complejo", sino que a mi grave problema de expresión escrita -, pero esta vez ni siquiera yo misma puedo comprenderlo, asimilarlo o creerlo.

No creer en lo que se escribe...Será otra forma de mentir sin mentir?

La confusión me hace estar más alerta, con aparentes síntomas de paranoia que son posiblemente sugestionados...Deambular en mis divagaciones...
Creo que hay pequeñas lagunas que las conectan, pues es cómico que en vez de ahogarme en la espesura e inmensidad del mar abierto me hunda siempre en esos pequeños hilos de agua, donde puedo ver claramente la orilla...que mientras más cerca se encuentre de mí, menos responde mi cuerpo al intento de nadar.

Me tienta y me repugna el no conocerme lo suficiente; es fascinante, frustrante, un deseo adictivo. Cuesta tanto convivir con verdades de un peso como este y moldearlas a gusto, sonsacando de lo que calificamos como negativo, algo productivo(...)

Aprender a responder a mis patrones impulsivos, a crecer en la manera que me apetezca, a ser siempre digna contrincante de mí misma...porque no quiero abandonar esa satisfacción de pensar que soy la mejor enemiga que pude haber elegido jamás.

marzo 25, 2008

Disparo

En momentos como estos
en que las mariposas buscan
desesperadas y ennardecidas
alguna flor que con su esencia
logre conducirlas satisfechas
hacia su lecho de muerte,
Cada instante se cuelga
un par de alas grises
dejando una amarga estela
la fugacidad del presente
se desploma como sacos de arena
sobre su esperanza
alejando esos débiles aleteos
de su anhelo de dicha...
En momentos como estos...
...yo vuelo con ellas.

marzo 23, 2008

Bonus Track 1.0

- Cómo supiste que estaba aquí?
- Fácil. Pensé dónde iría si fuera tú.
- Imbécil. Pensaste dónde irías tú mismo si quisieras estar solo. El resto es un invento.
- Aciertas, sin embargo lo que dije no es un invento.
- No eres de los que acude aun cuando percibes que no quiero compañía.
- Nuevamente estás en lo correcto.
- Felicitaciones por la excepción. Ya puedes largarte.
- No me has preguntado por qué vine.
- Supongo que porque eres un idiota insigne, qué se yo...no me interesa.
- No te interesa? Pero si a ti siempre te da curiosidad lo que yo haga.
- Siempre es un indicador demasiado fuerte y te queda grande. Yo no soy curiosa.
- Mientes, sí que lo eres...yo lo soy.
- Y eso qué? Déjate de egocentrismos y lárgate ya.
- Pero has dicho una mentira, no puedo irme.
- Y cuál es la maldita relación entre ambas cosas?
- Que necesito de ti siempre la verdad, sino no vivo tranquilo.
- Vaya, eso explica tu conducta hiperquinética.
- Me mientes siempre?
- No me refería a eso.
- Entonces?
- A que eres un idealista, un utópico.
- Por qué? Qué tiene de utópico e idealista el que quiera la verdad?
- Es que acaso has podido tocarla algun día? Sentirla verdaderamente?
- No lo sé.
- Respuesta incorrecta. El día que el ser humano decida hablar y vivir con la verdad, va a estar ya muerto y acabado, sin mundos en los que encarnarse para poder decirla.
- Pues llegue ese momento o no, por ahora me conformo con que me digas verdad.
- Por qué tendría que contribuir con tu absurda tranquilidad? Soy egoísta. No tengo ganas.
- Más mentiras.
- Mi verdad no tiene por que ser igual a la tuya. Insisto en que no miento.
- Que pobre método de convencimiento. La verdad tiene que ser igual para ambos, sino no sería verdad.
- No intento convencerte, intento que te vayas.
- Pues una cosa requiere la otra.
- Te sirve que diga que soy curiosa a la fuerza? te irás si lo hago?
- Ya lo has hecho, y no lo comprendo.
- Qué no comprendes?
- Todo. Todo no comprendo.
- Qué idiota.
-O qué distinto es mi cerebro del tuyo.
- Esa es una inmensa verdad.
- Tu turno de decir una tan inmensa.
- Ya está dicha, que soy curiosa y tal.
- Curiosa? A la fuerza?
- Sí, eso...
- Alguien te obliga a serlo?
- No.
- La fuerza es algo que específicamente te causa curiosidad?
- No.
- Te gusta fingir que lo eres?
- No lo sé.
- No lo sabes? Mmm...entonces tal vez...
- Me tienes harta. Ni sé por qué he gastado saliva contestando.
- Eso es porque también mientes al decir que quieres que me vaya.
- Me aburre tu arrogancia! Claramente tu concepto de mentira o verdad no es aplicable en mí.
- Mi concepto? Aplicable en ti? Ya te lo he dicho una vez, la verdad no puede ser conceptualizada bajo la subjetividad y debilidad humana; La verdad se aplica por sí misma, nosotros sólo somos expectadores de ella, su mensaje y sus consecuencias.
- Nunca me habías dicho eso, mentiroso.
- Sí que lo hice, pero no con las mismas palabras, por supuesto.
- Como sea, no estoy de acuerdo. De hecho, tú mismo me has dicho que quieres MI verdad.
- Eso he dicho.
- Pues aquello no parece calzar con esa universalidad y omnipresencia de la que me hablas...
-He hablado de universalidad y omnipresencia?
- Has sido tú quien ha pedido una verdad personalizada bajo mis patrones. Te contradices.
- No me has comprendido. Al decir que quiero tu verdad, tan sólo me refiero a la verdad reproducida desde tus labios y no de otros. No me interesan las modificaciones que puedas hacerle a ella, pues ya no me estarás dando lo que quiero.
- No conozco esa verdad que enuncias. De pronto la expones como algo demasiado intangible a mi parecer...asi es fácil dudar de su existencia.
- Bueno, su existencia y comprehensión implica un nivel de complejidad no despreciable.
- Pareces predicador evangélico. Patético.
- Nunca he oido hablar a un predicador como yo.
- Si, tal vez ellos lo hacen un poco mejor.
- Oyes predicadores frecuentemente? No tenía idea.
- Bien, ya me bastó de tus conclusiones estúpidas. Me largo.
- Ya ves como no quieres que me vaya?
- Es que entiendes las cosas al revés? No sé qué pasa contigo...Tú no eres así de insistente en cosas como estas, ni
- Cosas como estas? Y cuáles son esas cosas?
- Me has interrumpido. No he terminado mi idea.
- Entonces quieres que me quede? Quieres seguir hablándome?
- No. Esto es lo último que te dire antes de irme yo, que aparentemente no me queda más remedio.
- Adelante.
- No me ha quedado claro que hayas insistido tanto y te hayas valido de tanta arrogancia para hablarme, pero no tengo intenciones de alargar aún más esta conversación para averiguarlo. Asi que déjame felizmente con la duda y vete a ocupar el resto de la noche en otra cosa que no sea estar conmigo, que así lo hare yo.
- Felizmente con la duda? Arrogancia al hablarte? También intentarás no estar contigo? Por qué?
- Ya he dicho que no haré esto más largo. Buenas noches.
- Ni siquiera...hoy? Esta noche? Por qué actuar en contra de tu voluntad?
- No actúo en contra, sino a favor de ella.
- Entonces quédate.
- No entiendes. Adiós.
- Espera!
...
- Me concederías algo más antes de marcharte? Abogando que hoy es la última noche aquí y no nos veremos más las caras?
- Ya deja de insistir!
- Dejar de insistir? Esa es otra mentira.
- Entonces cómo le llamas a estar ahi parado intentando conversarme de estupideces sin importancia cuando sabes que lo que quiero es soledad?
- Le llamo "demostración de que me importas". Y de hecho, ni siquiera me ha sido necesario insistir, pues tú has contestado a todo lo que he dicho...
- ...hasta ahora. Me voy.
- No me lo concederás entonces?
-El qué?
- Lo que te he pedido. Un momento más, que mañana ya no estaré para molestarte.
- Se breve y date prisa.
-Hecho.
...
- Por qué hiciste eso?
- Porque hoy la profecía se ha hecho realidad. Porque así accederás a decirme tu verdad.
- Profecía? Mi verdad? Estamos parados en el mismo mundo?!??! No tengo idea de lo que me estás hablando! No hay profecía ni verdad que pueda darte...
- Mientes! Una y otra vez mientes. Tú también notaste que la profecía era real y por eso me evitas, porque no quieres aceptarlo!
- Aceptar el que?!
- Que me he convertido en el portador de la llave!
...
- Imposible
- Inesperado
- Imposible!
- Maravilloso...!
- No puedo creerlo...esto es demasiado, me ha...
- Te he besado Aurinn, para que terminaras de convencerte que como dice la profecía, inevitablemente ahora somos uno.
- El cofre...mi cofre...
- Sí..yo lo he abierto por ti, para que tu verdad pueda salir de él de una vez y ya no habrá nada que negar ni esconder...
- Junas...
-Si?
- Qué te ha hecho pensar que esa dichosa profecía era verdadera?
- pero...
- Sólo contéstame. Qué es lo que te ha llevado a concluir eso?
- Hoy me has mirado diferente. Hoy brillas, y he tenido la sensación de que estoy partido por la mitad, y tú posees mi otra parte.
- Esa es la verdad para ti?
- Lo es.
- Tu percepción por sobre mi palabra?
- Mi percepción no tiene nada que ver...
- Dónde ha quedado esa verdad ajena a la subjetividad de la mente?
- Es justamente ella quien me hizo comprender...
- A ti! Te hizo comprender a ti porque eso es lo que TÚ querías ver! Lo cual no tiene por qué ser la pura realidad...lo que tienes que comprender de una vez es que aquella verdad tan magnífica y poderosa no es alcanzable para nosotros! En este mundo no puede existir...
- Aurinn...
- Te miré diferente porque era una forma de comenzar a despedirme
- Por favor...
- Si sentiste que brillaba y que yo era tu otra parte no es por algo que irradiase yo, es porque tú mismo has percibido tus sentimientos mas acentuados por las circunstancias, pero yo no tuve nada que ver...
- Te lo ruego...
- Ves la luna nueva? Fingí que no quería hablarte porque este era el único momento en el que tal vez conseguiría comunicarme con Memorius y para ello necesito estar sola!
- Ya basta. Está bien, entiendo.
- No existe tal profecía de convertirme en "uno" con quien sea...Y, por último, el portador de la llave siempre será único e irremplazable y eso ambos lo sabemos de Fandros, en Tapka...no puede haber dos...
- Tan segura estás de que no soy yo?
- Lo estoy. Aun no sé si debería alegrarme o lamentarme por eso.
- Qué injusto! si yo tuviera un cofre, sin duda tú portarías la llave.
- Idiota! Que nadie te oiga decir eso, tener un cofre no es nada bonito.
- Lo sé...lo siento.
- También yo. Después de todo, en el fondo no quería que te fueras.
- De verdad?
- Jaja, no me digas que ni tú te creías lo que me decías!
- Específicamente eso, pues no. Pero deseaba creerlo con toda mi alma.
- Eso no está tan mal...
- Tal vez aún estás a tiempo de intentar hablarle a Memorius...
- No, ya no. Mientras exponías tus teorías proféticas la señal de mi cofre se ha ido.
- Vaya, qué mal. Lo lamento.
- Mentiroso, hasta te alegras.
- Piensas volver a Ayarta cuando todo pase?
- No lo creo.
- Eso supuse. Tu nunca miras atrás.
- Por qué crees eso de mi?
- Es lo que veo. La verdad ante mis ojos, supongo.
- En fin...ambos tenemos muchísimo que aprender.
- Separados.
- Separados, sin mirar atrás.
- Sin mentiras.
- Buscando esa verdad que pareciera no ser de este mundo.
- Nunca se sabe.
- Ahora sí, me marcho.
- A dónde vas?
- Averígualo tú...tan sólo piensa donde irías si fueras yo.
- Te daré ventaja. Si hay un tema lento no voy a esforzarme.
- Uy, no sé no sé. Ya veremos. No dejaré que me encuentres tan fácil.
- Por qué no?
- Porque seguramente eso es lo que diría la verdad si fuera una mujer...






enero 02, 2008

Hipófisis

(...)
"...Y la jamás derrocable irracionalidad de la emoción se jacta de nuestra debilidad, segura y acurrucada en su abstracta coraza, sentada en la primera fila como espectadora del show que el público ha decidido deliberadamente llamar La traición a uno mismo."
*

Sonríe,

no importa cuando...ni por qué.