Quién iba a pensar que durante mi paseo diario por la laguna junto a la estación, aún con esa fiebre de despiste que desde que tengo memoria jamás ha menguado y con mi etiqueta de poco observadora meciéndose al viento, justamente esta tarde espontánea y directamente se me iba a ocurrir dirigir la vista a grupo de gansos junto a la orilla y, más específicamente, a uno que se notaba un poco más chiquito que sus compañeros, cosa que, por supuesto, a simple vista ni yo ni nadie habría notado. Pero al cabo de unos segundos concluí que no había sido aquel rasgo físico el que me desplazó de mi estado ensimismado, sino que era algo tan absurdo y fantástico como lo podía ser el hecho de ver al ave moviendo su pico de tal manera que articulara palabras comprensibles, que comenzaron a llegar -perezozamente, en un principio- a mis oídos...
No me desagradaron en absoluto las posibilidades que instantáneamente saltaron sobre mi escenario para intentar explicar tal suceso; O estaba lejos de la realidad, durmiendo profundamente en algún lado pensando que era una especie de Alicia en el país de las maravillas, o el supuesto ganso era un pequeño disfrazado y yo tenía problemas de vista, o me estaba volviendo loca (loca, si...loca por tener algo decente sobre qué escribir)...
Fuese de la forma que fuere, conforme con la idea de que todas las alternativas eran correctas (cielos! no tengo mi vestidito blanco y celeste ni el cabello rubio! Qué decepción...), ahí estábamos un mini-ganso y una mini-yo, interactuando como por arte de magia. Aunque debo decir que todo parecía tan real...Porque bueno, traten ustedes de desmentirme al respecto si digo que de pronto viene un ganso, te mira a los ojos y así, sin ton ni son, te suelta frases como...
"Esto de experimentar emociones nuevas me parece, con cada vez mayor intensidad, todo un reto."
Y vaya que estoy de acuerdo! Pero vamos, vamos, que creo que continúa...
"...Sean agradables o no, mientras permanezca esta sensación de estar respirando otra vida, de estar saboreando el aire de otra atmósfera, ciertamente es complejo saber si quiera con opaca certeza atenerme a toda respuesta sentimental...atenerme a mi mismo.
Porque aquí pareciera que el entorno te reensambla. Manipulan lo que eres como si tu cerebro fuera de plasticina porque, claro, a fin de cuentas es obvio que vas a superarlo, saliendo airoso de todos los obstáculos que comenzar de cero en circunstancias como esta implica. Pero cuidado, no quiero que esto suene a reproche o a queja porque no lo es en absoluto; Tampoco quiero que crean que la gente es mala o poco empática (aunque bueno, eso es relativo), pues no lo hacen ni consciente ni malintencionadamente. De hecho, creo que es algo positivo y necesario aquí...El punto es que no siempre es algo fácil de llevar a cabo.
Y digo esto porque también influye el cómo me descubro con respecto a los otros y el cómo los otros se descubren con respecto a mi. Puede ser que efectivamente se puedan apreciar cambios en el funcionamiento de mi inteligencia emocional, no sé...pero de lo que sí estoy seguro es que te siento de una manera distinta. En cada contacto que establezco contigo...Ya sea por la distancia, porque la felicidad me está enloqueciendo, porque tengo tiempo para respirar solamente por el hecho de ser una acción involuntaria, asimilo con otro toque todas y cada una de las cosas que recibo de ti, aunque sean sólo un par de frases triviales...
Sé que va a sonar terriblemente egoísta y, conociéndome, tal vez lo sea, pero a cada momento necesito saber cuánto les importo. Cual es la magnitud de la influencia que yo puedo tener en sus vidas, cuanto contribuyo yo en ellas.
Es que realmente les hago falta?
Y no es que con esto insinue que me busquen con más frecuencia , porque yo tampoco me encuentro en las condiciones de hacer lo mismo para con ellos...No, no se trata de eso. Me parece curioso que esa pregunta nunca haya golpeado con tanta insistencia mi cabeza o que no le haya dado tanta importancia, pero ya ves lo que la distancia puede hacer con las personas. No quiero llamarlo soledad deprimente o angustia, porque mi carácter individualista no me lo permite; De hecho, la nostalgia ha brillado por su ausencia...Y a pesar de que detesto la egocentricidad presente en esas líneas, me permito pedirte empatía; Porque quizá este tipo de dudas no nace a raíz de un anhelo secreto en el que todo el mundo gira en torno a mi, sino que es tan simple como que este nuevo ambiente me ha hecho más vulnerable. Que ya no poseo esa supuesta entereza, que ahora algunos trozos de mí se encuentran al descubierto, pues aun no se han terminado de reconstruir, por decirlo de alguna manera. Porque de pronto te encuentras chocando hombros con alguien que en tu vida has visto y cuando intentas sacar del bolsillo esa capacidad de sociabilizar que te caracteriza, notas un enorme agujero por el que se ha escapado, experimentando -extrañado de ti mismo- el temor a la percepción inicial que la gente pueda tener sobre ti. Se vuelve inevitable optar por el silencio, consciente de que esa es una solución temporal y no esencial...Una vez más compruebo de esa manera que en términos de comunicación puedo llegar a ser tan discapacitado como un sordo o un mudo e incluso un ciego, como me advirtieron una vez. Qué frustrante...
Ahora pienso en los míos. Ahí donde no me siento viviendo en un universo paralelo, donde ser 100% yo es pan comido.
Ellos me hicieron quien soy; Tú me hiciste quien soy. Pero en situaciones como esta te das cuenta que algunos aspectos de los patrones con los que creciste y te criaste no pueden ser válidos en cualquier parte. Tienes que adaptarte. Tienes que encontrar la manera de crear tu propio espacio junto a los que sabes, inicialmente les importas un comino. Solo. Porque claro, esa burbujita en la que si tienes tu hueco propio está a km de distancia y desde allá lo único que pueden hacer los que habitan en ella es preocuparse por ti y desearte buena suerte, como si el hecho de tener una buena experiencia fuera una especie de premio otorgado por una ruleta. Afortunadamente, al pensar en eso me asalta instantáneamente una palabra que decora un poco mejor mi escenario: Independencia. Si no avanzo yo, nadie lo hará por mi...Cosa que resulta tan tentadora, que el recordar que nadie me acompaña ni me entiende realmente ya no me parece triste o terrible.
No miento si digo que soy el ser que más se contradice al hablar de todos los que he oído. Sin embargo, la inminente reacción de optimismo me lleva a descartar conceptos como inconsencuencia o falsedad que comúnmente suelen rodear un contexto en el que se exponen dos ideas, aparentemente, en pugna. Es una lástima que no sea lo suficientemente fuerte como para descartar también lo poco que aún me conozco.
Está bien; admito que intento justificar este rasgo que tanto me pertenece pero que no es posible cargar con orgullo, pues fenómenos como aquel ocurren cuando todas tus facetas comienzan a gritar simultánea y descontroladamente al querer concebir una idea...No se puede atender o ignorarlas a todas, verdad?
Finalmente, más allá de tanto palabreo, cabe aclarar que si quiero crecer, si deseo tan intensamente probarme y ganar experiencias útiles que puedan darme nuevas herramientas no es para satisfacerme a mi mismo, es para que cuando regrese tenga aún más que decir, que entregar y que ayudar.
Es por ti.
Es por todos los que se dieron el tiempo de agregar cosas valorables a mi esencia, porque estando aquí también he descubierto que ser el reflejo de lo que son aquellos que caminan constantemente a tu alrededor es algo que no tiene precio...Y la energía para que mi mente encuentre las respuestas que solucionan los obstáculos que eventualmente se me pueden presentar, la encuentro en tus palabras...En saber que aun estoy contigo.
Entonces levanto la mirada, y la vida ya no se molesta en taparse el rostro: Es obvia su expresión de desafío. Y si a veces temo no tener un lugar de dónde obtener fortaleza, no tarda en enviarme una amplia sonrisa, para que no me quepa duda que está de mi lado. "
Y cuando ya se disponía a marcharse, se detuvo en seco y agregó:
"Ah! Por cierto, mis disculpas si hice que esto sonara dramático o como una crisis emocional porque no es asi...
De hecho, creo que este es el juego más divertido al que jamás me haya decidido a jugar!"
Crear y reiterar...Esos son mis verbos hoy.
Que sino, sería un desastre!
noviembre 10, 2007
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Sonríe,
no importa cuando...ni por qué.

