marzo 13, 2007

Insane



Se me fue la voluntad.
Más allá de flojera, más alla de las ganas que mueren antes de intentarlo.
Tú sabes que detesto la mediocridad, y me siento absoluta y absurdamente sumergida en ella.
Da asco.
Siento que no tengo fuerzas y nisiquiera he empezado a correr. Como una miserable. Como una persona que no merece nada. Que lo tiene todo y le faltan aun así mil cosas. Todo se contrapone en un torrente de defectos, virtudes palabras y acciones. "Decir y hacer"
¿Por qué no lo consigo?
No sabía que me significara un esfuerzo tan grande ser perseverante. Ser constante. Concretar las mejoras que mi mente sugiere a partir del reconocimiento de mis falencias y problemas. Nada me motiva lo suficiente.
En nada soy constante.
Todos avanzan...Yo lo deseo, y como resultado retrocedo.
La música es lo que más amo en la vida, tú lo sabes. Y ni siquiera en eso encuentro la motivación necesaria para practicar lo suficiente, para matarme componiendo y tocando. Tal vez...
Tal vez no es lo que más amo. Tal vez no es mi pasión.
Me da tanto miedo...Tengo miedo a defraudar a mis capacidades, defraudarme yo. Defraudar a todo el mundo. De abandonar a la música. De que ella me abandone.
No sé si me hace bien estar sola o pedir consejos. Es que no tengo ganas de recibir esperanzas. ¿Es eso un mal presagio? No sé por qué pareciera que necesito estar triste...Que necesito sentirme inmensamente sola.
Porque asi me siento. Sola. Ajena a todas las personas. Muchas veces creo poder ver a través de ellas, pero es imposible que puedan ver a través de mi. A pesar de que soy parte del mundo, de la sociedad, de que soy absolutamente normal. De esa carne y hueso que, en cierto modo, adquieren cierta transparencia a raíz de las emociones. Esas que se te salen por los poros cuando la vida se te atraviesa en el corazón. En un gesto. En una palabra. Cuando secciona tu estabilidad y deja tu espacio íntimo propenso a la imperiosa necesidad de terceros. Depender. Siempre depender.
Y el determinismo prevalece inexorablemente. Porque empiezo a pensar que el indeterminismo es un concepto con un cierto toque surrealista, aunque la teología se empeñe en establecer lo contrario. Para el desarrollo de nuestra vida, es necesario tomar decisiones, tener actitudes específicas según las circunstancias. Claro está. Hasta el día de hoy no he experimentado nada que sea, en esencia, indeterminado por un hecho previo. Otra cosa muy distinta es que ciertas determinaciones surjan como producto de un deseo indeterminista. Pero al final caemos en lo mismo. Todo depende de todo, siempre una cosa es determinada por otra. Y si estoy equivocada, la experiencia me demostrará lo contrario.
Espero.
...
Ver a través de otros. Involucrarme. Sentirme útil. No quiero verlo como una forma de escapar de mi egoísmo. O, más bien, de "excusarlo". Estoy harta de ser yo la protagonista, tanto, que la idea de si es correcto o no ya ha dejado de importarme. La autorreferencia me tiene enferma. Y me tiene enferma por dos razones: Primero, porque me hace sentir más lejana e ignorante sobre lo que está fuera de mi metro cuadrado; Estoy tan ocupada en mí que me estoy perdiendo de mucho a mi alrededor. Poco observadora, lo que yo llamaría un "subdefecto". Y segundo, que a pesar de mi desagradable costumbre de ser yo el centro, también me siento ignorante con respecto a mí misma. ¿Qué concepto es más apropiado en este caso? ¿Absurdo o Injusto? Porque claro, llega a ser injusto que, después del mucho tiempo que me autodedico, saque tan poco. Tengo 17 años, pero la verdad es que ya a estas alturas me cuesta ser paciente. Quiero progresos, no retrocesos.
Satisfacciones para satisfacer al resto.
Y una vez más entro yo a la cancha.
Yo; Virtuosa y defectuosa.
Y finalmente...¿Qué validez puede tener todo lo anteriormente mencionado si la voluntad se me perdió? Sin voluntad no hay acción. Sin acción no hay proceso. Sin proceso, no hay resultado. Quizás de dónde tengo que sacarla...Apuesto mi vida que algún día voy a darme cuenta de que era más fácil de lo que pensaba. De verdad, deseo apostarla...
Sino, creo que todo pierde sentido.
El mundo es egoísta y yo contribuyo.
El mundo es egoísta y yo soy una estúpida.
El mundo es egoísta y no sé si quiero hacer algo al respecto.
Te echo de menos... Te necesito...
El mundo es egoísta y quiero ver que tus ojos me demuestren lo contrario.

Sonríe,

no importa cuando...ni por qué.